
Lo que está sucediendo en el gobierno hoy, no es del todo diferente a lo que afrontan las grandes corporaciones desde hace cinco años. Las demandas del mercado actual están presionando a todas las organizaciones, tanto privadas como públicas, para que racionalicen no sólo los costes, sino los procesos para alcanzar mayor eficiencia y eficacia.
La clave está en contar con las personas adecuadas, en las funciones adecuadas, con un adecuado conjunto de habilidades y competencias.
La eficacia del "Back-Office" y sus conexiones a Personas y Procesos, son de las cuestiones más importantes en las agendas de los Gobiernos, subrayando una necesidad: